|
Aires del Beagle se encuentra ubicado en la entrada a la ciudad de Ushuaia, cercano al centro de la ciudad y emplazado en un lugar que le da una ubicación privilegiada, tanto por la tranquilidad que lo rodea como por el paisaje que puede disfrutarse desde aquí.
La construcción es muy pintoresca, de madera de árboles locales y piedras de la zona, con amplios ventanales que permiten el disfrute de la naturaleza circundante, abundante en montañas, bosques y mar.
Sus interiores están cálidamente decorados y amueblados con diseños modernos, e invitan a una estadía placentera y confortable.
Todos los departamentos de Aires del Beagle están equipados con: televisión con cable. CATV – DVD, teléfono, cocina y frigobar, microondas, cafetera eléctrica y tostadora, caja de seguridad individual, camas king size y baño privado con hidromasaje doble y secador de cabello.
Entre sus servicios más importantes cuenta con: calefacción central, servicio de limpieza a diario, desayuno, servicio de internet, conserjería las 24 horas, personal bilingüe, servicio de lavandería con cargo y traslados desde y hacia el aeropuerto.
Dispone de juegos de mesa y posee una zona de estacionamiento propia.
Posee vista panorámica al Canal de Beagle y la Bahía de Ushuaia, y a las montañas.
Aires del Beagle se encuentra muy cercana al Ex – Presidio de Ushuaia, que hoy alberga al Museo de la Cárcel de Reincidentes y al Museo Marítimo, que dan testimonio de las grades hazañas por los mares australes y de la vida de los condenados a poblar el confín del mundo.
Aquí eran enviados los peores criminales del país y también presos políticos. Su historia se encuentra muy ligada a la del Tren del Fin del Mundo, ya que quienes cumplían su condena aquí, estaban obligados a cortar leña en los bosques de lo que hoy es el Parque Nacional, cuyo testimonio (centenares de árboles talados desde la base de su tronco) se puede apreciar al realizar el recorrido de este tan particular trencito.
Hoy se pueden recorrer distintas celdas que antaño fueran ocupadas por presos conocidos, como “el Petiso Orejudo”, Simón Radowitzky, Ricardo Rojas, entre otro. Y tres veces a la semana se realiza una visita teatralizada que vale la pena ver.
|